martes, octubre 30, 2012

Surf Hero Challenge en Gijón: Viernes 2 de noviembre

Parece que van a tirar este viernes en Gijón el Surf Hero 2012.

Surf Hero Challenge

Hay que animarse a ir a ver a nuestros surfers darlo todo!

Más info: http://www.surfherochallenge.com/surfhero-challenge-2012/web/

lunes, octubre 29, 2012

Conociendo Islandia en 11 días: día 4

Amanecimos el día 4 entre bruma y lloviznas en algún lugar de la zona sureste. Las ovejas campaban a sus anchas por los prados cercanos y al otro lado de la carretera había una playa muy grande.

Amaneciendo en Islandia

La idea era llegar a Egilsstaðir para desde ahí preguntar en una oficina de información y turismo qué Fiordos nos merecía la pena ver, pues sólo queríamos echar un día por esa zona.

Comenzaba la verdadera aventura. Uno de los desvíos a tomar era un carretera de grava chunga, que unido a la bruma que no dejaba ver más de unos pocos metros, los baches, la lluvia y unos desniveles de órdago lo hicieron una experiencia única y un buen entrenamiento para lo que nos esperaría después.

Dirección Egilsstaðir

Dirección Egilsstaðir

Dirección Egilsstaðir, poni Islandés

Tras un buen rato de un tipo de conducción de esas que nunca olvidarás, cogimos al fin un tramo asfaltado y llegamos a nuestro destino; Egilsstaðir. Debido al frío y al agua paramos un rato y tomamos un café con nuestra primera conexión a internet para mirar previsiones de tiempo y auroras.

Pasando por información y turismo nos recomendaron, por cercanía y para el tiempo del que disponíamos ver dos fiordos: Mjóifjörður y Seydisfjördur. El primero de ellos nos lo desaconsejaron, pues decían que la carretera estaba muy chunga. Yo pregunté que si era necesario todo terreno y dijeron que no, así que decidimos ir a los dos...Qué ingenuos somos :D Estábamos a punto de vivir nuestra "mejor" experiencia en carreteras islandesas. Rumbo a Mjóifjörður!

Después de un rato por carretera bien asfaltada giramos a la izquierda. Un cartel señalaba cuidadín, cuidadín! Carretera de grava y desniveles del 18%.

Carretera a Mjóifjörður

Yo me dije... peor que por donde hemos venido no será...y lo era, vaya si lo era. La subida al fiordo fue más o menos limpia, pero llegando arriba empezamos a ver nieve a los lados y empezaba a estar helada la carretera. Aún así no había muchas curvas y llegamos bien. Pero empezó la cuesta abajo. Vimos que las curvas eran muy chungas, los desniveles aún mayores y también había hielo. Sopesamos muy seriamente dar vuelta, pero cachito a cachito entre duda y duda habíamos bajado ya un buen rato. Lógicamente no hay fotos de los tramos más tensos, pues los ojos no se apartaban de la carretera

Carretera a Mjóifjörður

Las vistas eran una pasada pese a la bruma y por supuesto ya dijimos "from lost to the river" y llegamos hasta abajo. Unas cascaditas por el camino y llegamos al pie del fiordo donde nos encontramos un barco encallado hace años e indicado en la Lonely Planet.

Fiordo Mjóifjörður

Fiordo Mjóifjörður

LLegamos hasta el pueblito que está al final del fiordo y flipamos. ¿Quizá 5 casas contadas? Dimos vuelta cagando leches porque seguía lloviendo y no sabíamos siquiera si íbamos a poder subir. Y sin entrar en muchos detalles, subimos, pero por los pelos se queda corto. En el tramo más complicado probablemente podíamos ir a 2-3 km/h patinando todo el rato rezando para que la furgo no se parase. Una vez arriba respiramos y rumbo al otro fiordo: Seydisfjördur

Por el camino paró de llover y salieron algunos claros entre los nubarrones

rumbo a Seydisfjördur

Aquí la carretera ya estaba completamente asfaltada y se llegaba mucho mejor. El tiempo volvió a empeorar y nos tocó ver el fiordo bajo la bruma y la lluvia.

Fiordo Seydisfjördur

Bajamos hasta abajo y este sí, tenía un pueblecillo más grande. Incluso vimos que llegaban cruceros a él. Dimos un minipaseo y un rule en coche hasta el final del fiordo, cenamos algo en la furgo y emprendimos rumbo de noche hacia nuestro siguiente destino: Detifoss, una nueva aventura por carretera, pero eso ya será en el próximo capítulo. Como apunte para acabar, era muy curioso ver casas aisladas en el pie de una montaña enorme y vertical, con cascaditas por alrededor, cosa muy habitual en toda la isla.

Casas bajo acantilados en Islandia

domingo, octubre 28, 2012

Conociendo Islandia en 11 días: día 3 (parte dos)

Después de una ducha revitalizante tras unos cuantos días "a lo gochu", partimos para Jökulsárlón. Habíamos preguntado en la oficina de información y souvenirs de Skaftafell si en aquella época (recordamos mediados de octubre) seguían haciendo pequeñas salidas de barcos anfibios por el lago del glaciar (Yo lo llamaría más bien ría que lago, pues desemboca en el mar). Nos dijo que sí, por lo que arrancamos para que nos diese tiempo antes de que cerrasen. Si no recuerdo mal alrededor de las 17:00 es la última salida programada en esas fechas, aunque si hay gente suficiente y luz, daba la sensación de que salían otra vez si hiciese falta.

Tardamos poco en llegar, menos de una hora (no recuerdo exactamente cuanto), gracias entre otras cosas a que en el sur las carreteras están asfaltadas y por lo general tienen largas rectas. De momento siempre siguiendo la ring road.

Carretera del sur de Islandia

Al llegar recuerdo que nos maravilló ver el glaciar y los icebergs flotando. Nos apresuramos para poder coger el barco. Llegamos y pronto salió uno. No fue excesivamente caro (7000 ISK dos personas) Estábamos rodeados de japoneses en el barco.

Jökulsárlón

A bordo te explicaban todo tipo de cosas sobre el glaciar y los icebergs y cogían un bloque (grande) de hielo del agua y te lo daban a probar y podías cogerlo.

Jökulsárlón

Tampoco hicimos excesivo caso. Yo escuchaba un poco de fondo, pero me dediqué más a hacer fotos que a otra cosa

Jökulsárlón

Jökulsárlón

Después de la excursión bajamos a la playa de Jökulsárlón (están casi pegados, se puede ir a pie muy rápido), donde los icebergs del glaciar llegan arrastrados por la corriente. Es muy relajante ver cómo las olas rompen sobre los pedazos de hielo. Nos pasamos un buen rato echando fotos por allí.

Jökulsárlón

Por último ya atardeciendo, volvimos al lago a sacar unas fotos, pues estaba realmente bonito.

Jökulsárlón

Jökulsárlón

Jökulsárlón

Después de la sesión nos pusimos a hacer un poco de carretera, para al día siguiente tener más tiempo para ver los fiordos del este, que era nuestro siguiente destino. No se veía nada, pues era más o menos luna nueva y allí las farolas (y la civilización) brillan por su ausencia. Después de un rato conduciendo paramos en uno de tantos letreros que había por la zona con un pino y un banco. No teníamos ni idea de dónde estábamos.

Había una mancha con forma similar a una nube, pero que no era exactamente una nube (no sé cómo describirla). Me preguntaba si eso sería una aurora boreal, pero aquello no pasaba del color blanco. Cenamos una sopina en la furgo y al salir pregunté... ¿Hay aurora o no hay aurora? (Había mirado las previsiones y había posibilidades de verla) Y sí! Allí estaba nuestra primera aurora boreal del viaje.( Aquel polvito blanco en forma de nube nos dió información buena para días posteriores).

Pudo más la emoción de lo que luego realmente fue, pues estábamos entusiasmados por ver nuestra primera aurora boreal, pero resultó de poca intensidad y pronto las nubes de apoderaron del cielo. Eso sí, no dejaba de ser la primera vez que la contemplábamos y culminó un día redondo.

La foto de esta aurora es simplemente testimonial :P

Nuestra primera aurora boreal

viernes, octubre 26, 2012

Conociendo Islandia en 11 días: día 3 (parte uno)

El tercer día lo vamos a dividir en dos partes.

Tras conducir un rato la noche anterior para llegar hasta el parking del Parque Nacional de Vatnajökull, donde podemos encontrar el mayor glaciar de Europa (concretamente en la zona de Skaftafell). Hicimos noche en la furgo.

Desde allí nacen unas cuantas rutas de montaña y por supuesto al Glaciar. En el propio parking puedes encontrar una tienda de souvenirs, baños con duchas (400ISK, concretamente 8 monedas de 50 por 5 minutos de agua), y dos casetas donde podrás contratar excursiones organizadas, entre ellas nos quedamos con las ganas de salir a dar un paseo por el hielo del glaciar con crampones. Pero el tiempo no daba para más, así que hicimos un pequeña ruta hasta Svartifoss, una cascada glaciar muy peculiar por estar acompañada en la caída de bonitas columnas hexagonales de basalto.

El sendero directo a la cascada es corto y en una hora haces de sobra el camino de ida y vuelta, pero claro, parada a parada para disfrutar del paisaje esa hora no es ni mucho menos el tiempo real que tardas. Además no tomamos el camino más corto, pues a mitad de ruta cogimos un desvío al oeste que vuelve más adelante a la cascada por el lado contrario (no importa pues se puede cruzar perfectamente).

Ruta Svartifoss

Ruta Svartifoss

El desvío te permite pasar por unas casas típicas de tejados de turba, muy utilizados en Islandia, pues dicen que aísla de la humedad.

Ruta Svartifoss, casas de tejados de turba

Por el camino te encuentras con paisajes espectaculares, y en una misma panorámica te puedes encontrar una pradera, campos de lava, una lengua glaciar, y montañas, eso sin mencionar a animalillos típicos como el caballo Islandés o las míticas ovejas/corderos.

Paisajes Vatnajökull

Despues de la caminata con sus pertinentes fotos llegamos a Svartifoss, cascada que impresiona no por su caudal de agua, que no es nada del otro mundo, sino por las mencionadas columnas de basalto que la rodean. Justo nuestra llegada coincidió con una excursión de amables japoneses, pero lo bueno de ir por libre es que no tienes prisa por marchar, por lo que pronto estuvimos solos de nuevo.

Svartifoss

Svartifoss

Svartifoss

Después de un rato de rigor echando fotos tomamos el camino de vuelta, esta vez sí, el directo. Llegamos al parking, y cogimos otro sendero que llevaba por el lado este a una lengua del glaciar. Como desde el parking ves la lengua el camino parece corto, pero se hace mucho más largo de lo que parece. Vaya, que piensas que son 10 minutos y acaba siendo media hora larga el llegar al pie de la lengua. Pero cuando llegas merece la pena, pues resulta impresionante.

Una vez más lugar de contrastes, el musgo verde, los arbustos de colores amarillos y rojos con el blanco y negro del glaciar al fondo.

Vatnajökull

Vatnajökull

Vatnajökull

Vatnajökull

Vuelta a la furgo, ducha, comida rápida y rumbo a la siguiente parada

miércoles, octubre 24, 2012

Conociendo Islandia en 11 días: día 2

Despertamos pronto tras nuestra primera noche en la furgoneta a los pies de Gullfoss.

Suelo helado debido, por supuesto, al frío y ayudado por el spray de agua que lanza la cascada. Amaneció bonito y con sol.

Ladeamos la cascada por el sendero marcado y nos acercamos al primer desnivel de la caída de agua. Haciendo malabares para evitar no caernos por los charcos y piedras heladas nos enrollamos cerca de un par de horas disfrutando y echando fotos. Desde cerquita de la cascada podías sentir la fuerza del agua y disfrutar de las vistas del cañón por donde sigue el agua de Gullfoss.

Gullfoss

Gullfoss

Gullfoss

Después de un rato allí, completamente solos (no por la dificultad de llegada ni por la época, sino más bien por lo tempranito que era) emprendimos la marcha dirección este. Siguiente parada otra cascada: Seljalandsfoss. Está en la propia ring road justo al tomar desvío hacia Þórsmörk, primer lugar que nos quedamos con ganas de ver, pues la carretera era sólo apta para todoterrenos y tiene muy buena pinta (quizá para la próxima vez).

Siguiendo con Seljalandsfoss, cascada con una caída de 60 metros y con un chorro relativamente estrecho (en comparación con las grandes cascadas Islandesas) pero muy poderoso. Hay un senderito que rodea la cascada por su lado trasero, por lo que puedes tener una perspectiva diferente. Una vez más el spray de agua dificultaba un poco las fotos (como en todas las cascadas prácticamente)

Seljalandsfoss

Seljalandsfoss

Vista la cascada decidimos hacer un intento por la carretera hacía Þórsmörk, pero pronto nos señalizaron que la carretera era sólo apta para todoterrenos, por lo que dimos media vuelta. Seguimos la ring road hacia la siguiente parada, como no, otra cascada: Skogafoss, más bonita y fotogénica para mi gusto que la anterior, por su anchura y sus alrededores. Con una caída de 60 metros cuenta con una anchura de 25 metros, lo que la hace realmente impresionante.

Skogafoss

Skogafoss

Skogafoss sí que está a pie de carretera principal, por lo que es bastante frecuentada. Allí nos encontramos algo más de gente y algún autobus turístico.

Llegados a este punto el día ya estaba cerrado y después de comer en la furgo y emprender la marcha empezó la lluvia. Seguimos dirección Dirholaey, pequeña península con playas de arena negra y arcos en medio de los acantilados. La luz no estaba ya para muchas fotos, pero sí que había que sacar alguna de recuerdo.

Por primera vez vi que las olas islandesas son realmente buenas, con unos lineups perfectos y siendo cabalgados por alguna que otra foca.

Dirholaey

Dirholaey

Aprovechamos lo poco que quedaba de luz para seguir rumbo (disfrutando de las vistas) al Parque Nacional Vatnajökull, donde hicimos noche en el parking donde comienzan las rutas. Pero eso ya lo contamos otro día.

lunes, octubre 22, 2012

Conociendo Islandia en 11 días: día 1

Antes de nada vamos a entrar en materia.

Hay que mencionar que 11 días se hacen muy pocos para conocer a fondo un lugar como Islandia, donde cada rincón depara una sorpresa, pero para hacerse una idea general de todo lo que te puede llegar a deparar está bien. Y por supuesto, para quedarte con más ganas de volver que las que inicialmente tenías de ir.

Nuestro viaje en concreto fue de 11 días, 10 de ellos alojados en una furgoneta con cama y cocina, y el último en hotel en Reikiavik. La idea era seguir más o menos el círculo dorado, sin estar atado a los hoteles, por lo que podíamos improvisar y gastar más tiempo en aquellos lugares que más nos sorprendieran, o pasar más fugazmente por aquellos que no tuvieran tanto encanto (que apenas los hay).

Desde el primer día nos dimos cuenta que los 11 días se nos iban a quedar cortos, así que aprovechamos a conocer lo máximo posible, pero disfrutando sin agobios de la estancia.

Empezamos con el primer día.

Llegada al aeropuerto de Keflavic a eso de las 9.30 de la mañana previa escala en Londres, nos estaba esperando el hombre de las furgonetas Happy Camper. Un hombre muy agradable. Cambiamos algo de dinero en el aeropuerto (no recomendable, mejor en los bancos de la ciudad), ya que era domingo y no nos quedaba otra. Cambiamos 250€ y nos dió de sobra para todo el viaje. Casi nos sobró la mitad, pues en Islandia casi todo se puede pagar con tarjeta.

Recogimos la furgoneta en Reikiavik y emprendimos el rumbo sin perder un momento. Decidimos seguir el sentido contrario a las agujas del reloj, por lo que empezamos por el suroeste y fuimos dirección sur. Primera parada el Parque Nacional de Þingvellir (Thingvellir)

Se trata de un valle de terreno volcánico con fallas, que son las responsables de los abundantes terremotos de la zona. Debido a la época la vegetación estaba repleta de tonos rojos y amarillos.

Parque Nacional Þingvellir Parque Nacional Þingvellir Parque Nacional Þingvellir

Al estar cerca de Reikiavik y ser de fácil acceso, fue uno de los lugares donde "más" gente nos encontramos. Algún que otro autocar y coche de alquiler aparcados por allí, y algo de gente paseando.

Pero paseando poco, pues pronto sufrimos en primera persona ese dicho islandés que dice "si no te gusta el tiempo que hace, espera 5 minutos". Pasábamos de vendaval con nieve/granizo y con bruma al sol, y viceversa en menos de un suspiro. Eso sí el primer día mucho frío.

Þingvellir

Después de un paseo y unas fotos seguimos dirección Geysir, campo de fumarolas, repleto de géiseres, de los que destacan dos: Strokkur que es el más regular y cada poco tiempo suelta un chorro de agua a altas tempetaturas, y el propio Geysir, que da nombre al pueblecillo donde se encuentran. Strokkur puede llegar a los 20-25 metros de altura, sin embargo Geysir se dice que ha llegado a los 122 metros de altura en junio de 2000 durante unos días de actividad volcánica. Actualmente apenas echa agua, supuestamente por las piedras y objetos que han ido echando los turistas.

Strokkur

Después de ver bufar a Strokkur unas cuantas veces (algunas muy alto) seguimos rumbo a Gullfoss. Aquí fue donde llegamos a la conclusión de que en Islandia las bellezas de la naturaleza no las vas viendo de lejos mientras te acercas, sino que suelen aparecer de repente

Aparcamos en una pequeña explanada que indicaba Gullfoss, pero no veíamos nada, así que seguimos un camino de madera helado (ya estaba atardeciendo y el frío era mayor). Unos metros más adelante vimos la primera gran cascada que nos dejó fascinados; Gullfoss. La fuerza con la que cae el agua hacía que el spray que echaba la cascada llegara cientos de metros más allá y ponía difícil las cosas para las fotos.

Gullfoss

Unas fotillas antes de que anocheciera y bajamos al aparcamiento que había más cerca de la cascada para hacer noche. Qué mejor sitio para echar la primera cabezadita y amanecer al día siguiente!

Todos estos lugares eran de fácil acceso, siguiendo la carretera principal que rodea a Islandia. Por suerte las horas en las que hicimos las visitas y la época del año hacía que apenas tuviesen turistas, pero imagino que en verano será difícil poder estar allí solo.

viernes, octubre 19, 2012

De vuelta de Islandia

Y estamos aquí de vuelta después de una gran aventura alrededor de una poquita de Islandia (con una paradita fugaz en Londres en la escala... qué dos mundos tan distintos!).

Después de más de 36 horas sin dormir (salvo un pigacín aislado en el avión y tirao en el aeropuerto) aquí estoy, con la sensación de haber vivido en un mundo distinto durante 11 días.

Un lugar en el que casi cada rincón es naturaleza en estado puro. Islandia es una tierra de contrastes, todos ellos hermosos y con un encanto especial. Fiordos, llanuras, glaciares, campos de lava, cascadas por doquier,géiseres ovejas, caballos salvajes... Verde, amarillo, rojo, negro... todo ello muy intenso y con la posibilidad de poder contemplarlo, en la mayoría de los casos, literalmente sólo (o al menos en esta época).

Lástima no haber sabido plasmar con mi cámara todo lo que han disfrutado mis ojos, pero bueno, habrá que ir organizando el archivo y compartiendo.

Difícil encontrar una imagen que resuma Islandia, así que pondré una al azar para ir entrando en materia.

De vuelta de Islandia

jueves, octubre 04, 2012

Iceland is coming

Comienza la cuenta atrás para las vacaciones de este año. Esta será nuestra casa durante 11 días y 11 noches. Aventura por los 4 costados!